Mito: Si las mujeres y los niños reciben maltrato es porque lo provocan
Relaidad: La acción violenta es responsabilidad de quien la ejecuta. La VIOLENCIA es una decisión.
Mito: Las personas maltratadas, son personas enfermas que no se separan de sus agresores porque les gusta ser maltratadas.
Realidad: Cuando una mujer intenta dejar una relación violenta el riesgo de ser lesionada o asesinada aumenta hasta en un 75%. Más de un millón de mujeres buscan atención médica en las salas de urgencias en el país, De cada 10 mujeres asesinadas por sus parejas 7 estaban separandose
Mito: Solo las personas de bajos recursos económicos sufren violencia doméstica.
Realidad:La violencia familiar no respeta razas, niveles socio-económicos o académicos, ni religiones. Se registran más casos de personas de bajo nivel socio-económico, ya que la gente con más recursos acude a servicios privados.
Mito: Los hombres son más violentos que las mujeres y por eso no pueden controlarse.
Realidad: No, los roles sociales den “permiso” a los hombres de usar la violencia y de controlar y someter a los más débiles como parte de su identidad masculina.
Mito: Se nace violento, es cuestión de carácter y no puede modificarse esa conducta.
Realidad: Cada persona es libre de elegir como usar el poder que tiene en beneficio de los y las otras, o de abusar de su poder para controlar y someter, en suma, para nulificar a los y las otras.
Mito: La ropa sucia se lava en casa, es decir, que si se padece violencia en casa es asunto meramente familiar, no debe de comentarse y debe quedar encerrado el problema como un secreto privado.
Realidad: Se reportaron en el año 2001 más de 130 mil niños y niñas viviendo en la calle. En ellos el factor común que los orilló a salir de su familia fue la violencia que ahí se vivía. Tres de cada 6 niñas que viven en la calle quedarán embarazadas y la prostitución se convierte en la opción para sobrevivir.